domingo, 21 de agosto de 2011

Mariposas Y Burbujas


Mariposas Y Burbujas

Te veo, eres luz, eres magia. Te busco, te anhelo y te deseo. Eres esa burbuja que siempre se escapa y no llego a estallar. De todas maneras jamás podría estallarte, la luz que desprendes es demasiado perfecta como para derrocharla en una enajenación de sentimientos. Siento que jamás podré alcanzarte, siempre estarás sentada mirando a que te pueda agarrar con mis propias manos.Sin embargo a éste paso, ese día, nunca va a llegar.



Quiero saber lo que sientes, siento curiosidad por saber como se siente una mariposa escurridiza, o esa hoja de hierba que se escurre entre los dedos. Imagino que debe ser como Campanilla para el capitán Garfio. Siempre te escabulles de mí, impune de mis peticiones y deseos. Recorriendo los pasillos de mi alma entre pequeñas carcajadas, que quedan eclipsadas por la luz que desprenden tus ojos al reírte de mí,de mi impotencia al verme desfallecer delante de ti, a escasos centímetros de ti.


Pero aunque te alejes, aunque te vallas lejos de mí, de cualquier situación desconocida para mí, te buscaré. Te buscaré más allá de cualquier frontera o distancia, siempre con la misma pregunta... ¿Dónde te escondes, Felicidad?



Eric T. Kalunga López

martes, 9 de agosto de 2011

Cartas De Dudas...

¿Y todavía dudas de mí?

¿Por qué no crees en mí todavía? ¿Es que no he demostrado ya que tengo potencial para aburrir?.... Creo que he superado cualquier expectativa que haya habido hacía mi persona no sólo eso, sino que he mejorado las expectativas de los inmediatamente superiores a mí, las de mis compañeros, amigos y maestros. Sigo a tu lado, aquí, más a las duras que para tus maduras, pero no sueles creer en mi palabra, desconfías de mi fe y no me ves capaz de cumplir mis intenciones. Sabes de sobra que he ganado peores batallas que ésta, que la de conquistar mi propio futuro.

Juntos hemos superado abandonos, dificultades, dudas, compromisos, odios y sin fin de contra tiempos para tener un felicidad plena en nuestras vidas, aún con todas estas trabas en nuestras vidas, puedo creer que somos o por lo menos soy feliz. Hemos sido fuerte juntos ¿Por qué no iba a serlo ahora?

Después de que vieras que he conseguido todo lo que he querido y estoy orgullos de mi vida, tú, que has estado día a día, tú que has podido ver como he sorprendido al mundo después de poder superar obstáculos, prejuicios y abusos que han ido frenando la trayectoria de mi vida, tú has que has sido mi mejor testigo. ¿Cómo puedes ser mi mayor muralla?

Son tus dudas las que me resquebrajan, tu desconfianza es la que hace nacer mis debilidades y esas palabras que me desmerecen y me dejan en la segunda fila son las que me rompen las fuerzas por completo. Pero no he conocido obstáculo que pueda pararme. Siempre lo dije a mi no se me para no con fuego y tú, no serás una excepción podré con todo, contigo o sin ti y volveré a demostrar lo que valgo y a dejar al mundo en silencio. No me importa el esfuerzo…

Después de todo esto, sólo tengo una pregunta para ti, la persona que si no existiera mi vida no sería mi vida ... ¿Seguirás dudando de mí?  

Eric T. Kalunga López 

viernes, 1 de julio de 2011

Ego Contrapunteado: Eric.

Ego Contrapunteado: Eric.

Llámame Chocolove, Negro, Bro o Co. Llámame ese que… O aquel cuando. Llámame guapo, llámame loco. Llámame como quieras, mientras sepas que soy Eric. Así es como hoy me presento, siendo yo, siendo Eric. Nadie más. Desnudo en alma, sentimientos y pensamientos, presumiendo de mis defectos y avergonzándome de mis virtudes. Por que no es la historia o la aventura la que forma a la persona, es el tipo de persona la que se crea su propia aventura y manera de vivirlas. Ese soy yo, ese chico que nadie se atreve a definir porque no tiene definición y la única válida que tiene suele ser: Es que él es…. Es que él es Eric. No hay más.



Yo, Eric. Ese chico raro, que camina siempre llamando la atención de la gente, por su manera de vestir, por sus grandes cascos con una calavera negra con dos tibias cruzadas debajo de esta del mismo color, por su manera de caminar y sobre todo, por su manera de ser y ver el mundo. Aquel chaval que siempre se sumerge en su mundo para perderse un rato por sus fantasías en las que vuela por el cielo o está tumbado con ella en la playa bajo un manto de estrella y una gigantesca luna centinela y a la vez es tan observador, capaz de ver cosas y detalles que nadie es capaz de fijarse, capaz de ver la bellaza escondida en cada persona, en cada flor en cada gota de agua, capaz de ver cosas fuera de este plano con su ojos de surrealismo. Simplemente así soy yo. Es lo que soy. Un pentagrama de notas contrapuntadas unas de otras, un caos vertiginoso, atroz y luminoso que ama la tranquilidad, el silencio y la oscuridad. Una guerra constante con la paz como objetivo. Yo soy el “Sí” de todos lo intentos fallidos. Soy la victoria del perdedor

Es gracioso. Que la gente me conozca, encuentre en mi alguien especial al que hablar y sentir, que me pidan ayuda, consejos o atención para algún problema o asunto personal, o simplemente tiempo para desahogarse, que me vean capaz de muchas cosas y tenga una fe casi ciega en inquebrantable en mi mientras que  a la vez no sea capaz de ayudarme a mi mismo y me ahogue yo mismo en el vaso de agua que son mis problemas comparados con los del mundo. Es gracioso que alguien que sueña con ayudar al mundo, no sea capaz de ayudarse a sí mismo, pero así están las cosas. Viviré con la resignación como sueño y la única motivación de mejorarme a mi mismo, de ser más yo y mejor para los míos. Mi objetivo es la ambición, y el progreso su testigo.

Y es que ser yo, tienes sus luces y sobras. Es como ser agua y aceite a la vez. Verdad y mentira. Soy luz y oscuridad. Soy el contrapunto encarnado. Hay cosas de mí tan inherentes a mí y a la vez tan distantes unas de otras que… Su me paro a pensar, estoy auténticamente loco, pero prefiero ser un loco renegado a un cuerdo arrepentido.

No creo que haya en Melilla alguien que se haya roto más huesos que yo. Que haya visitado más veces el hospital que yo. Seguramente sea, la persona que conozca con más dificultades haya tenido para relacionarse. Que más mala fama haya tenido. Más errores ha cometido. Y que más dificultades haya encontrado respecto a sus rivales y compañeros. Pero también soy, el que más se ha reído en los pasillos del hospital. Haciéndose preguntase a los médicos si estoy ahí por fiebre o enfermedad mental. Soy una de las personas más populares de mi ciudad y de mis grupos cercanos por haber superado esa dificultad para darme a conoce a la gente. Soy el que más gente ha sorprendido mostrando mi forma de ser y pensar derrotando un ideal equivocado de mí. Soy el que más orgulloso está de sus aciertos. Y también soy el que más barreras a superado para alcanzar el nivel en el que estoy.

El sendero de la autosuperación es la dirección que un día tomé, la ambición y deseo de conseguir terminarlo es mi motor, los míos son las ganas de terminarlo… Y yo soy el que lo va recorrer. La rendición no es opción. Hay demasiadas ilusiones en juego

 Sí, yo, yo y después yo, esto puede ser puro ego, que esto se me haya subido a la cabeza ¿Por qué no? A lo mejor es que, me he vuelto loco, y quiero que sepáis lo bueno que soy, lo magnífico que voy a llegar a ser… Pero, no, no es así, lo único que quiero es que, no veáis todas estas cosas. Que no miréis y tengáis encuentra mis logros y derrotas que son muchas y variadas, y debo añadir que más de lo segundo. Lo que quiero, es que no veáis eso y que os fijéis en lo que de verdad veis y soy. Porque en el momento que me tengáis delante y me veáis, no habrá un saco de huesos rotos, no habrá un perdedor, no estará el mejor tío del mundo, no estará un campeón.

En ese preciso instante, delante de vosotros y reflejado en vuestras pupilas, se encontrará y  estarás viendo a Eric.















Eric T. Kalunga López

jueves, 30 de junio de 2011

Te quiero. Eso Es Lo Que Siento

Te quiero. Eso Es Lo Que Siento

Entre tú y yo, hay un muro de hielo. Entre tú y yo, ésta el muro de Jericó. Una gran barrera que parece interminable. Un muro de hielo que congela todo a su alrededor y lo frena, que se extiende como un desierto, de forma lenta pero fuerte, que se cuela por nuestras venas, ese muro que penetra todo las grietas de nuestro mundo y cuerpo metiéndose entre nosotros sin saber que no hay, distancia que tú y yo no estemos dispuesto a superar ni que no hay hielo que le fuego de nuestro corazones pueda derretir.

Porque si hemos llegado hasta aquí, no habrá ejército o gigante que nos derrote. Porque si tú y yo estamos juntos, somos invencibles y el cariño, la confianza, la risa y la libertad nos protegen y defienden. Porque si tú y yo estamos juntos, nuestros cómplices son el amor y la pasión.

No hay canción, ni cuadro, ni escultura que se acerque a tu belleza. No hay nada comparable a ti. Si tú eres un sol y el amanecer duerme en tu mirada. Seré el susurro que te despierte cada día. Seré el abrazo que te arrope cada noche. Seré lo que tú eres para mí, mientras, te digo: ¡Te quiero. Eso es lo que siento!



Eric T. Kalunga López

Placeres Secretos

Placeres Secretos

Dicen que el ser humano está podrido y puede que sea verdad. El ser humano es el único que mata a seres de la misma especie y que mata por diversión. Es bastante triste que la gente se vea a si misma como un monstruo despiadado capaz de todo por divertirse, poder o kilómetros cuadrados. Bueno pero no voy a escribir sobre quejas, de lo triste, horrendo, perverso y lúgubre que puede llegar a ser, sino a escribir de algo que sólo posee el ser humano en la naturaleza. Es algo que sólo tenemos nosotros y en realidad es mucho más fuerte que la avaricia o que cualquier otra cosa aunque suelan confundirla con la ambición. Es lo que se llama autosuperación.


El sentimiento de autosuperación es algo maravilloso, inherente al ser humano y a sus grandes logros. Es algo que te lleva hacer logros personales. Porque pienso que en realidad no hay barreras más difíciles que superar que la que se impone alguien a sí mismo y pienso además, que hay pocas cosas más satisfactorias en esta vida que superar una de estos límites. Simplemente el lograrlo aunque sea por lo mínimo es digno de admiración y alimenta las ganas de continuar de superarnos a nosotros mismo.

Muchos me entenderán, sobre todo en estas fechas con la entrega de notas, nos hemos esforzado mucho para sacar buenas calificaciones. ¿Y qué ha ocurrido al ver el boletín? ... Una sonrisa ha atravesado al ver nuestras espléndidas notas. El esforzarnos, en alguna actividad, y ver poco a poco nuestro progreso. Ver que hemos bajado una décima o que hemos conseguido aguantar un minuto más, un metro más. El lograr un objetivo personal, grande o pequeño, da igual, leer un libro que siempre quisiste acabar, hablar con esa persona que tanto quieres y te roba las palabras En esos momentos te miras y piensas: Todo esto, ha merecido la pena, el esfuerzo, el agotamiento, el pensar que podré y dar todo de mi mismo/a.

Y es que es muy simple, sino no tenemos como objetivo la autosuperación con unos objetivos mínimos en la vida, jamás seremos nada en la vida y mucho menos mejoraremos en nada de lo que hagamos.


“Para mí, uno de los placeres secretos de la vida es mejorarme a mí mismo en todo los senderos de la vida, mirar hacia atrás y ver esfuerzo, mirar hacia delante y ver perfección.”

Eric T. Kalunga López


viernes, 24 de junio de 2011

Hadas De Plata Y Azul

Hadas De Plata Y Azul

Ya últimamente no escribo, sinceramente ya simplemente no vivo. Llevo semanas, seco, completamente seco de inspiración algo fuera de lo normal en mi, yo que me consideraba creativo. Valla parece ser que el destino me ha dado una completa lección a mi soberbia.

Después de intentar escribir sobre hipocresía, terrorismo, política, amor o mi propia ciudad me di cuenta que mientras más buscase un tema, más perdido iba estar. Así que como siempre después de horas delante del ordenador, recordé el porque comencé a escribir.


Al contrario de lo que la gente podría pensar no escribo por que piense que tenga un mensaje para el mundo, no escribo porque crea que sepa o pueda, ni siquiera porque piense que lo pueda hacer medianamente bien. Comencé a escribir porque me gusta, me encanta golpear la realidad con oleadas de palabras y océanos de letras. Me encanta retorcer lo real con metáforas y convertir este plano en lo más parecido a un sueño. Siento excitación al enlazar el mundo real con el mundo de locura ficticia de mi mente. Suelen decirme: Eric, me encanta como escribes. Es algo que me ruboriza y halaga al mismo tiempo… Pero en realidad, a mi me encanta como me leéis. Porque sin vosotros esto sólo sería una cantidad ingente de letras sin sentido.

Y hoy he venido a responder la pregunta, que siempre me hacen ¿Cómo y por qué escribes tan bien? Es bastante simple, tanto que ni me molesté en saberlo y por eso me he castigado a mi mismo a la sequía mental hasta que supe ver que lo hago así, por que no lo fuerzo, me sale de dentro.



Por que esto que esto es una sensación te electrizante, tan cálida, tan sorprendente que lo único que puedes hacer es caer en esto como su fuera un completo vicio. El dejar que fluya la inspiración por mi cuerpo hacer que unas pequeñas haditas aladas y vestidas de plata azul muevan mis manos y mis dedos e invadan mi cuarto revoloteando hacía todos lados y en todas direcciones tan veloces como un rayo, pero como si estuviesen bailando una danza preciosa que sólo ellas puede entender que me cojan y eleven mi cuerpo hasta llegar a un lugar tan amplio y lejano como mi imaginación me permita llegar, a un océano de nubes custodiado por estrellas verdes y amarillas en un cielo púrpura. El escribir es magia, un arte mayor y superior y unos de los más bellos sino el que más. Palabras, meras palabras vacías. Simple dibujos en una pantalla o un papel, un vacío que si se llena de la sangre y el alma de alguien que pueda darle unos sentimientos a estos caracteres para poder hacer de esto un muro impenetrable o una lanza capaz de atravesar cualquier objetivo y convertidas en un todo con sentido y lleno de significado eso es escribir eso es magia, convertir un sentimiento en placer, una desgracia en experiencia tergiversar el destino hacerla un autentica mofa.

El experimentar con ésta sensación una y otra vez y a mejorarla para que sea más intensa es lo que me lleva a esto. Porque me encanta hacer temblar los cimientos de vuestro corazones por que tiemblan con el mío, no hay más motivos para éste preciado talento ni explicación que al mero placer de la definición subjetiva y narración fantástica de mi retorcida y curiosa mentalidad

Sólo puedo prometer más viajes con mis hadas, y más aventuras en los mares de mi vertiginosa y extraña mente


Eric T. Kalunga López

viernes, 10 de junio de 2011

Un Viernes Cualquiera




Un Viernes Cualquiera

Y después de tanto tiempo, pude tenerte. Atrás quedaron las horas muertas pensando en ti, el escribir tu nombre hasta acabar la tinta de mis bolígrafos y hasta las de mi propio alma. Eres tan radiante que ni siquiera podía sentir la luz de sol al abrazarte, al besarte, al sentirte.  Sólo el poder notar las vibraciones de piel por cada susurro que salía de tu boca, notar el tacto de tu dedito acariciando mi cara, una cara descompuesta por pensar a si misma ¿Cómo se puede querer tanto a una persona?¿Qué es esto que siento? Y la respuesta es fácil, la respuesta correcta es siendo , sí, exactamente es esa.

Porque  y sólo me haces volar, porque y sólo me estremeces con un beso, porque y sólo haces que desaparezca el resto del mundo. Mis problemas, mis pesares, las flores, la luz todos es absorbido hacia un lugar distinto al nuestro, todo eclipsado por tu belleza pero sobre todo, porque el amor que me haces sentir que hay entre nosotros me deja absorto e incapaz de hacer algo ajeno a quererte, amarte, besarte o acariciarte.

No me permites pensar más allá de tu sonrisa. Mirarte y dar gracias por que estés a mi lado, aquí y ahora y gracias por existir, haciendo de mi un saco de sentimientos muy variados, amor, pasión, gratitud, felicidad, etc.…  Y de esa mezcla de locura, si la metiese en una coctelera y agitase como un loco, saldría algo tan bonito, tan precioso y tan tierno como , algo como el cariño que hay entre tú y yo.

Y es eso lo que me haces sentir con tus besos, con tus caricias, me llevas hasta otro lugar lejos de aquí donde no necesitamos más calor que el que emana nuestro cuerpo ni más aire que el que respiramos tú y yo, porque mi mundo, en el único lugar donde quiero estar, vivir y descasar está a tu lado.

Y después de que han pasado océanos de tiempo entre tú y yo todavía recuerdo tu cara delante de la mía y tus ojos mirándome y que me dejes sin palabras con una cara de imbécil mirándote a los ojos fijamente, pensado y recordando las cosas que me dices y asombrándome…   

Asombrándome  de lo mucho que me quieres

Eric T. Kalunga López